Skip to content

Jornada continua: ¿un proceso democrático? (2)

3 marzo 2010

.

Hace unas semanas, unos padres del Colegio Anduva de Miranda de Ebro denunciaron unas irregularidades que habían constatado en el proceso de modificación de la jornada escolar. Acaban de recibir una respuesta de la Dirección Provincial de Educación, informándoles que “no encuentra motivos para atender su petición”, así que el proceso seguirá los trámites que la legislación establece. 

La respuesta era de esperar, porque estos padres llevan desde el año 2005 presentando cartas y denuncias por las anomalías observadas en cada uno de los cuatro procesos que inició el colegio. Un total de ocho escritos, a los cuales la Administración no respondió en cinco ocasiones. 

Todo el mundo sabe que el profesorado quiere implantar la jornada continua para mejorar sus condiciones laborales, y me deja inquieta sospechar que la Administración apruebe que la directora de un centro educativo, utilice el colegio para “hacer campaña como cualquier partido político”, según sus propias declaraciones en un programa de la cadena SER. ¿Realmente es adecuado que los docentes luzcan pegatinas en las batas, coloquen carteles y cuelguen pancartas en la fachada del colegio para animar a los padres a votar a favor de la jornada continua?  ¿No sería más apropiado abrir un debate serio sobre el tema con la participación de toda la comunidad educativa? Y si el único objetivo del profesorado es conseguir que los padres aprueben el cambio de horario, ¿para qué pierden el tiempo elaborando un proyecto si después, nadie va a analizar, valorar, ni debatir su contenido? 

La Administración se limita a asegurar que la dirección del centro cumplió con la normativa vigente. ¿Significa ésto que todo lo que no contempla la normativa está permitido? En tal caso, para que el proceso sea un poco más justo, tal vez la normativa debería ser algo más explícita y precisar, por ejemplo, que el profesorado no debe utilizar los datos personales de los padres del centro para llamarles por teléfono a sus domicilios, decirles que saben que no han ido a votar e “invitarles” a hacerlo, porque los padres podrían sentirse coaccionados; que no debe decir a sus alumnos que digan en casa a sus padres que vayan a votar por la jornada continua y que así tendrán más tiempo libre por las tardes para jugar, porque los padres podrían pensar que se está manipulando a sus hijos para conseguir mejoras laborales; que no debe aprovechar las reuniones de ciclo con los padres para hablarles de las bondades de la jornada continua, porque podrían sentirse presionados; que no debe decir a los padres que tienen que votar para “demostrar que están interesados por la educación y el futuro de sus hijos”, ni indicarlo en su folleto informativo, porque es ofensivo.

Me da la sensación de que la autonomía de centro convierte a las escuelas en unos territorios sin ley, donde todo vale para mejorar el horario laboral del profesorado.

En una entrevista publicada en la Revista Escuela, José Gimeno Sacristán (Catedrático de Didáctica de la Universitat de Valencia) explicó:

“Autonomía, sí, pero para quedarse a hacer otras cosas, no para irse”

Gimeno Sacristán se muestra totalmente contrario al argumento que vincula la jornada continua con la autonomía de cada centro: “Se ha establecido en el discurso público la idea de que el horario del profesorado son las horas lectivas y lo demás es un regalo que hace al centro -afirma Gimeno- cuando la realidad no es así. La sociedad le paga al profesorado por 35 horas de trabajo y en esas cabe todo: horario escolar, extraescolar, etc”. “El argumento de la autonomía de los centros es engañoso -continúa- porque aquí lo que hay que pedir es responsabilidades, más que autonomía.

Autonomía para intensificar el trabajo, para organizar más apoyos para introducir innovaciones en la escuela, pero no para irse” afirma Gimeno Sacristán.

 

Post publicado por Cristina

 

Información relacionada:

“Es la tercera vez en cuatro cursos que en el colegio de mis hijos, C.P.Anduva de Miranda de Ebro, la dirección me plantea la modificación de la jornada escolar para la implantación de la jornada continua o intensiva.

Si en las anteriores ocasiones, la última el curso pasado, los padres dijimos no a la modificación, plantearnos de nuevo la consulta, es signo de que mi opinión como padre tiene muy poca validez, a pesar de que en un principio pudiera parecer muy democrático el hecho de que el centro nos deje decidir a los padres cuál es el mejor horario escolar para nuestros hijos. Pero es que los padres no hemos pedido que nos dejen decidir. La Junta de Castilla y León, por ley, permite que los centros de enseñanza planteen a los padres la consulta, pero es el propio centro en Consejo Escolar quien lo decide por mayoría. Pues bien, en el celebrado el pasado mes de octubre en que la dirección propuso el proyecto de modificación, éste se aprobó con los votos favorables de los profesores y de la dirección, pero con tres votos en contra y una abstención de los representantes de los padres. Otra cuestión diferente es que una vez planteada la consulta y dado que solo se da información favorable a la modificación, haya un número importante de padres que sí quiera la jornada continua. 

Llama la atención que en el Consejo Escolar antes mencionado, el representante del Ayuntamiento votara a favor. Me gustaría conocer sus argumentos, pues no se si sabe que en su ciudad, la mayoría de los colegios públicos ya tiene la jornada continua y que a este paso, quienes pensamos que la jornada partida es la mejor para la educación escolar de los hijos, vamos a tener que llevarles a un colegio privado que nunca han planteado la modificación. Luego nos hablará como buen político, de que hay que fomentar la enseñanza pública.

De todas formas, si ni siquiera los expertos en materia educativa se ha puesto de acuerdo en cual es la mejor jornada escolar para los alumnos (hay estudios en uno y otro sentido), que los padres tengamos que decidir tras una charla informativa de escasa media hora que nos ofrece el centro, nos parece muy poco lógico. Lo más normal es que se abriera un plazo amplio de información, con debates y argumentos tanto a favor como en contra para que los padres tuviéramos claro lo que es mejor para nuestros hijos. Pero tal y como se plantea el proceso, en el que solo el centro puede informar y hacer propaganda de la jornada continua, pues no se permite que nadie más pueda dentro del colegio informar o hacer propaganda a favor de la jornada partida, da como resultado, que muchos padres decidan solo por su comodidad y conveniencia y no la de sus hijos y que surjan enfrentamientos entre padres porque algunos pedimos en el exterior del colegio, una determinada decisión.

Nuevamente este curso pelearé porque no se cambie la jornada escolar. Primero porque considero que la que ya tenemos, la partida, es la mejor para mis hijos y segundo porque me siento utilizado por el profesorado, eso sí de una forma legal, para conseguir lo que creo es únicamente una reivindicación laboral suya.”

 

Anuncios
16 comentarios leave one →
  1. 3 marzo 2010 22:01

    Creo que hay que empezar a cambiar el discurso.
    Ellos dicen: “el cambio de jornada es para el bien de los alumnos”.
    Y nosotros intentamos rebatirlo con argumentos, y de peso.
    ¿Porqué no empezar a plantear la discusión de otra forma?. Por ejemplo:
    “… venga vamos a hablar en serio. Lo que queréis es iros antes a casa ¿no? …”
    “… pues vamos a hablar de eso y no perdamos el tiempo con subterfugios que solo hacen que perdamos el tiempo …”
    Intentamos argumentar y, casi siempre, no decir claramente lo que pensamos para evitar el conflicto. Pero, si el conflicto ya está abierto. Y nuestros hijos SON LAS VÍCTIMAS. Y nosotros el objetivo de las críticas de los que mienten y manipulan, digamos las cosas como las digamos.

    Un saludo,
    Vicente Biosca

  2. Patricia permalink
    4 marzo 2010 12:54

    Creo que hay algunos docentes que se imaginan que los colegios les pertenecen y que pueden hacer en ellos todo lo que quieren, quizá porque con lo de la autonomía de las escuelas, no hay nadie que controle lo que hacen. Y si me equivoco, que alguien me explique cómo el equipo docente pudo durante cuatro años cometer abusos sin que nadie le haya por lo menos llamado la atención. Porque una pancarta colgada en la fachada del edificio se ve, y de lejos.

    Y si nuestra administración no vio esta pancarta, ¿cómo va a ver otros problemas que pueda haber en los centros educativos?

  3. Pedro permalink
    5 marzo 2010 13:41

    En su facebook, los docentes de Aragón y Valencia reivindican la autonomía de los centros para elegir libremente la jornada continua. ¿Libremente? ¿Cómo ocurrió en el colegio Anduva?
    Estos docentes han dejado bien claro que quieren que se implante la jornada continua para tener la tarde libre. Pero a cambio, no proponen ninguna mejora educativa para sus alumnos.
    La imagen que transmiten a la sociedad es que sólo les preocupa mejorar sus condiciones laborales y que no les importa lo más mínimo que este horario pueda perjudicar la educación de sus alumnos.

  4. Enrik permalink
    5 marzo 2010 16:11

    Está muy claro que el proceso de cambio de horario no es democrático. La actuación del equipo docente es deplorable y la indiferencia de la administración vergonzosa.
    Y después hay quien se pregunta por qué la Educación en España está tan mal.

  5. David permalink
    5 marzo 2010 14:26

    Un poco de lectura para el fin de semana: “Fogocitosis docente” publicado en El Ardave, por Miguel Ángel Santos Guerra (La Opinión de Málaga):

    http://blogs.laopiniondemalaga.es/eladarve/2009/04/25/fogocitosis-docente/

    Saludos

  6. Marta permalink
    5 marzo 2010 16:55

    Hola:
    Yo creo que el horario escolar debe adaptarse a las necesidades educativas de los niños. No son los niños quienes deben adaptarse al horario que más le guste al profesorado.
    Pero con el proceso actual, el profesorado consigue imponer su voluntad en detrimento de la educación de sus alumnos, quizá no de todos, pero sí de muchos de ellos.
    No, el proceso no es democrático.

  7. Pablo821 permalink
    5 marzo 2010 17:20

    Impresionante el artículo.
    Docentes dispuestos a hacerle la vida imposible a otro docente, “acoso laboral en algunos centros escolares”, “No hace falta dar golpes para producir lesiones. No hace falta manejar cuchillos para que haya heridas. No es preciso disparar para causar la muerte.”

    Si hay docentes capaces de actuar de esta forma con sus compañeros, ¿cómo actuarán con los padres que no quieren aprobarles una mejora de sus condiciones laborales?

    “Cuando se habla de la violencia en las instituciones escolares se mira automáticamente hacia los alumnos y las alumnas. ¿Qué pasa con la violencia entre profesores y profesoras? ¿No hay nadie que sufra a manos de sus colegas? ¿Es esto justo? Cuando sucede, ¿no tiene que intervenir la autoridad competente si es que los interesados no abandonan su estrategia de hostigamiento?
    Alguien puede pensar que decir esto desprestigia a los profesionales de la educación. No. Lo que los desprestigia es que suceda.. Nadie tiene derecho a hacer la vida imposible a nadie. Por muy profesor que sea. Por muy director que se sienta.”

    ¿Por qué la administración no respondió a los padres de Anduva que pidieron su ayuda en 5 ocasiones?

    • María permalink
      7 marzo 2010 9:17

      Unos amigos nuestros son maestros y opinan que agrupar todas las horas lectivas en una única sesión son demasiadas horas seguidas para los niños. No todos los docentes son favorables a la jornada continua, pero no suelen decirlo para evitar discusiones con sus compañeros.

  8. Roxy permalink
    5 marzo 2010 19:25

    Hola, en relación con el artículo “Fogocitosis docente”, parece que el problema de los docentes acosados es el mismo que el problema de los padres del colegio Anduva. Uno de los comentarios dice:
    “Es cierto que existe acoso laboral pero por parte de los que abusan, de los que exigen trato de favor, de los caraduras sobre los cumplidores ¿y Sabes por qué? Porque la Administración NO HACE NADA por pararle los pies”

    ¿Cuántos escritos enviaron los padres de Anduva a la administración? Ocho.
    ¿Y a cuántos escritos la administración nunca respondió? Cinco.
    A la administración no le interesaba lo que pasaba en el colegio Anduva, como al parecer tampoco le interesa que haya docentes acosados por sus compañeros en su propio centro.

    Como dice el autor del artículo:
    “Es lamentable que en cualquier institución eche raíces este terrorismo que causa injustamente tanta desolación. Pero que se desarrolle en instituciones educativas es absolutamente inadmisible. Me indigna que se pierda un buen profesional por este motivo tan miserable.”

  9. Sara permalink
    6 marzo 2010 19:18

    Creo que el tema de la jornada escolar es sólo “una punta del iceberg” de muchos de los problemas de nuestro sistema educativo: docentes que imponen su punto de vista para mejorar sus condiciones laborales (Colegio Anduva), docentes que acosan a sus compañeros (“Fogocitosis docente”), docentes que se piensan que la escuela les pertenece (“¿Es pública la escuela pública?”) y una administración que parece no hacer nada para resolver los problemas.

  10. Manu permalink
    6 marzo 2010 19:25

    De momento, los colegios en nuestra comunidad no pueden elegir el horario escolar y me parece muy bien. Creo que la Administración Educativa está protegiendo los intereses de los menores y garantizando la igualdad de condiciones para todos los alumnos. De todas maneras, los motivos para implantar la jornada continua no son pedagógicos, sino laborales. Y si la jornada continua no va a mejorar la educación de los niños, ¿para qué implantarla?

  11. Provenza permalink
    21 enero 2011 11:47

    Foro poco plural. Más que un foro es un blog de protesta. No me gusta. Y el proceso efectivamente es poco democrático en algunas comunidades como por ejemplo Madrid, en la que obligan a votar a dos tercios del censo de padres y madres para que la votación sea vinculante, no permitiendo ni la delegación de voto ni el voto por correo. ¿En qué cabeza cabe no permitir el voto por correo cuando hasta para votar a un Presidente del Gobierno eso sí que se puede hacer?

    • Alberto permalink
      21 enero 2011 12:42

      Pues a mi me parece que este blog ha abierto las puertas a la información. En los posts los padres no están protestando, están revelando la verdad, están difundiendo toda la información que los docentes ocultan para mejorar sus condiciones laborales. ¿Por qué ningún docente demuestra que estos padres están equivocados?

    • Roxy permalink
      21 enero 2011 13:44

      Entiendo que no te guste, a mí tampoco me gusta descubrir que algunos docentes en este país mienten, manipulan y presionen a los padres de sus alumnos para mejorar su horario de trabajo. ¿Qué tenemos que pensar de los maestros que nos han hablado maravillas de la jornada continua, ahora que sabemos que todo era mentira y que nos estaban engañando?

    • lklk permalink
      21 enero 2011 19:16

      Posiblemente en la cabeza de alguien que sabe que el profesorado es parte interesada en este proceso y que no sería democrático que custodiasen los votos por correo.

Trackbacks

  1. Navarra: “Los padres dicen que los centros les presionan para elegir jornada continua” « Jornada escolar continua y partida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s