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Porque muchos padres prefieren la jornada partida para la educación de sus hijos (2)

14 junio 2010

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En el foro de opinión de  la web de la AMPA del colegio Martina García (Fuente el Saz de Jarama), un padre ha publicado un comentario con sus reflexiones respecto a la jornada escolar. Pensamos que puede ser de interés para muchas familias, así que reproducimos el texto a continuación:

Creo que hay tres perspectivas desde las que abordar la idoneidad del horario de nuestros hijos: Su utilidad práctica, en términos de organización del colegio o de los padres; su conveniencia pedagógica y por último su contribución a la viabilidad de un proyecto educativo a largo plazo.

1) Su conveniencia práctica para centro, padres y profesores. Los intereses particulares de los profesores y de la propia organización del centro presionan a favor de la instauración del horario continuo. Por mucho que centro y profesores aduzcan razones pedagógicas para su instauración, no pueden negar que el horario continuado les ofrece mayor comodidad organizativa y personal, respectivamente. Por otra parte, entre los padres hay diversidad de situaciones, normalmente las familias cuyos hijos comen en casa prefieren el horario continuo mientras que los que se quedan a comedor prefieren el actual.
Mi reflexión es que es perfectamente comprensible y natural que cada cual tienda a acomodar, aunque sea inconscientemente, su opinión a sus intereses prácticos. Sin embargo, creo que lo que debe primar por encima de todo son los intereses de los niños y también la construcción de un proyecto educativo de calidad viable a largo plazo. Por eso, este criterio, si un horario u otro es más cómodo para cada situación particular, debe quedar de lado, más aun teniendo en cuenta que los problemas concretos que para una familia o el centro pueda ocasionar un horario específico siempre pueden encontrar una solución que no perjudique la calidad de la enseñanza que reciben nuestros hijos.

2) Su conveniencia pedagógica para los alumnos. Mis intentos por recabar información objetiva sobre qué horario es mejor desde el punto de vista educativo se han encontrado con que las conclusiones de artículos o trabajos de investigación disponibles varían considerablemente y; mientras hay profesionales de la educación que respaldan el horario continuo como más productivo, también hay numerosas investigaciones que apuntan a que la escasez de descansos y la intensificación del ritmo lectivo perjudican el rendimiento escolar. Mi impresión es que mientras que los trabajos del colectivo de profesores o de sus representantes sindicales tienden a considerar que la jornada continua mejora del rendimiento, los estudios de investigadores cuyos trabajo directo no está condicionado por sus intereses corporativos suelen mostrarse escépticos o claramente en contra. La web del AMPA ha incluido un enlace a una página que contiene mucha información sobre este debate, cada cual puede buscar allí argumentos para formarse un criterio.
Mi opinión es que, especialmente para los alumnos más pequeños, cinco horas seguidas de clase, con un descanso de 30 minutos es un ritmo demasiado intenso. Por otra parte, si se piensa en que habrá varios recreos cortos, el proceso de entrar y salir de clase consumirá la mayor parte del recreo, o, lo que es más probable, restará tiempo efectivo a las clases, perjudicando de cualquier manera el rendimiento de los alumnos.

3) El tercer criterio para evaluar el tipo de horario es menos concreto y tal vez sea demasiado especulativo, pero lo cierto es que es el que a mí más me preocupa. Se trata de su contribución a la viabilidad de nuestro centro a largo plazo y el tipo de proyecto educativo que queremos. Me explico:

El sistema educativo en España está sufriendo profundos cambios. De forma muy esquematizada creo que es evidente que se está abriendo paso un modelo educativo basado en la segregación del alumnado según su origen social: normalmente los centros privados, y concertados se nutren de alumnos de un origen socieconómico medio u alto mientras que en la enseñanza pública hay mayor diversidad, acogiendo a todos incluyendo los alumnos que por una causa u otra necesitan una atención especial. Tal vez este análisis sea muy simplista y la situación no sea tan extrema,..de momento. Hay numerosos colegios públicos que continúan luchando con éxito por un modelo de integración social, de igualdad de oportunidades, solidaridad y al mismo tiempo de excelencia educativa…creo que este es el caso ese es nuestro colegio. Ayudado por un entorno social favorable y un magnifico equipo, creo que el Martina García ha mantenido una composición social diversa, en la que se atienden las necesidades de los alumnos con necesidades especiales sin descuidar el progreso académico general, manteniendo en conjunto unos muy buenos resultados.

Sin embargo la continuidad de este proyecto no está garantizada, en nuestro entorno ha surgido una nutrida oferta de centros concertados y privados que compiten por el favor de las familias. El Martina García ya ha experimentado en los últimos años un descenso notable de alumnos, reduciéndose la capacidad de infantil de tres a dos líneas. No creo que este descenso sea beneficioso, todo lo contrario. El menor número de alumnos comporta la asignación de menos medios para el conjunto, por ejemplo retirándose profesionales de apoyo. Por otra parte, los alumnos que optan por centros concertados o privados pertenecen, en términos generales a familias de mayor nivel socioeconómico. La consecuencia es que la composición social de nuestro centro varía, aumentando el porcentaje del alumnado que debido a su situación familiar, a su origen o a circunstancias de cualquier tipo necesita de una atención especial. Por supuesto no hay alumnos que valgan más que otros, sin embargo el aumento del porcentaje de alumnos con necesidades especiales se interpreta por algunas familias como un descenso del nivel académico del centro, lo que ha provocado en numerosos centros de Madrid la segregación social de la que hablaba, algo que creo es tremendamente negativo, ya que empobrece la experiencia educativa de nuestros hijos.

Mi conclusión es que si el Martina García quiere mantener su buen nivel académico y de convivencia tiene que competir por atraer y retener a familias de toda extracción social, logrando así un entorno social diverso y armónico así como unos recursos suficientes. Y para competir con los centros concertados y privados tiene que ofrecer condiciones similares, no puede rebajar su horario lectivo a 9 a 2, mientras el Árula por ejemplo, lo tiene de 9 a 5, tiene que ofrecer servicio de comedor en la secundaria, tiene que reforzar la enseñanza de lenguas extranjeras, … tiene que venderse y competir. La jornada continua supondría que muchas familias en que los dos miembros de la pareja trabajan se llevarían a sus hijos para buscar un horario que se acomode a sus necesidades , y el colegio perdería alumnos actualmente matriculados.
Por último quisiera llamar la atención de los profesionales del centro para que sean conscientes de que el tipo de jornada va a influir mucho en su futuro profesional, porque si no potencian el centro y consiguen atraer y retener familias, se van encontrar que tal vez en el futuro cercano no haya puestos de trabajo para todos en nuestra localidad, y que quienes lo conserven se enfrentarán probablemente unas condiciones mucho más difíciles.

Muchas gracias si has seguido todo este discurso hasta el final, espero que nadie se haya sentido ofendido, y aunque no convenza a quien tenga otro criterio me contentaría con que todos dejemos de lado nuestro interés inmediato más miope e intentemos pensar en nuestra escuela como un proyecto maravilloso que seguirá ahí cuando nuestros hijos hayan crecido y que debemos cuidar y potenciar para los que vengan detrás.

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8 comentarios leave one →
  1. Antonio V. permalink
    14 junio 2010 9:35

    Estoy de acuerdo con este padre, aunque creo que antes de dejarnos llevar por el debate de si debe haber jornada continua o partida, creo que deberíamos debatir sobre lo que sucede en realidad, que es un planteamiento de cambio sin antes ver los fallos del anterior.
    Alguien ha pedido explicaciones a los maestros sobre por qué es necesario el cambio, qué problemas presenta el horario partido o si los problemas en educación son por la jornada, esto no les interesa analizarlo.
    Pretenden que entremos de lleno en el debate J. continua o partida, sin que la jornada sea el problema, creo que no deberíamos saltarnos pasos ya que cuando entramos en el debate sobre jornada les damos ventaja, ya que siempre habrá padres que les venga bien un horario u otro y al final se crean enfrentamientos innecesarios entre padres y muchos problemas en las AMPAS.
    Creo que es mejor que todos los padres unidos pidan a sus maestros que les justifiquen la propuesta de cambio, el por qué solo se plantea la opción de j. continua, cómo será el proceso, si se podrán votar varias opciones, si se podrá volver atrás sin trabas en el Consejo Escolar, fallos del horario de 3 horas de mañana y 2 de tarde, por qué no poner horarios según edades, etc.
    Si os responden como a las AMPAS que hemos planteado esto veréis que el proceso en si es muy injusto y a este proceso es al que debemos de atacar todos los padres unidos.

  2. Ignacio permalink
    14 junio 2010 19:32

    Muchas gracias por considerar interesantes mis reflexiones, y también por vuestro magnífico blog que me ha servido para acceder a valiosa información y aclarar mis ideas. Soy consciente de que soy simplemente un padre que se preocupa por la escuela de sus hijos, pero tambien un ciudadano que se plantea cual es el tipode sociedad que quiere y el papel que tiene en ella la enseñanza. Tengo mucho que aprender y estoy seguro que vuestro blog va a ser de mucha ayuda.

    A Antonio, muchas gracias por tus comentarios. Estoy completamente de acuerdo en que esto no debiera ser una discusión entre dos alternativas simplistas, y que cualquier petición de cambio debiera estar muy elaborada. Desgraciadamente todo lo que se ofrece normalmente son explicaciones banales basadas en una percepción personal distorsionada por el interés. Además ahora la dirección del centro nos nos porporcionan siquiera un proyecto de mejora pedagógica superficial y de corta y pega El problema es que no nos dan otra opción, en concreto en el colegio Martína García, como llevan prácticamente 7 años sin conseguir pasar la jornada contínua con el proceso reglamentario (demanda social, aprobación Consejo escolar elaboración de proyecto, asamblea, votación, etc.) ahora nos la quieren imponer con una triquiñueal legal, a tres semanas del fin de curso y sin consultar a los padres.

    Agradezco mucho a los padres que se han dirigido a nuestra web (http://www.ampa-martinagarcia.org) para darnos su apoyo. Yo me propongo seguir defendiendo lo que creo que es justo, ya os mantendré informados.

    Un fuerte abrazo

    • Grupo Jornada Escolar permalink*
      15 junio 2010 5:16

      Hola Ignacio,

      Muchas gracias por compartir tus reflexiones con nosotros y por tu comentario.

      Bienvenido a este blog!

      Un saludo

  3. Aurora permalink
    16 junio 2010 20:23

    Los proyectos de jornada intensiva se basan en comprimir la jornada lectiva, las clases, por la mañana, con la idea de dedicar al “ocio activo” toda la tarde.
    Faltan, en mi opinión, en la jornada escolar, tiempos de estudio, de asimilación de los conceptos (todo se intenta meter a presión en las cabezas de los niños, sin sedimentar los conocimientos). Falta también tiempo para aprender, descubrir, preguntar en las clases con los niños con la misma edad y preocupaciones, queremos que brillen, debatan, pregunten entre ellos.
    Con la jornada intensiva no hay tiempo para todo esto, todo está comprimido, acelerado, tanto las clases como los escasos recreos, lo que se traduce en más deberes por la tarde para completar lo que se ha explicado de forma apresurada por la mañana.
    Se priman sin embargo actividades “de ocio”, a las que se les da un tiempo desproporcionado frente a las actividades lectivas. Estas actividades son despreciadas, al relegarlas a un papel casi secundario en la jornada intensiva, frente a la jornada partida que es más equilibrada.

  4. Aurora permalink
    18 junio 2010 21:42

    LA IMPLICACIÓN DE LA DIRECCIÓN DE LOS COLEGIOS EN LA IMPLANTACIÓN DE LA JORNADA INTENSIVA
    En las empresas el objetivo de sus directores es mejorar los resultados. En el colegio, también debiera ser el objetivo de los directores. En el caso del colegio de mi hijo, el proyecto de cambio de jornada, amparado por el director, nos califica a “los padres de nivel medio-bajo”. Y, además, el proyecto considera que los padres somos “educadores” de nuestros hijos, pero que “descargamos excesivamente en el colegio la formación intelectual”. Como ahora veremos, es objetivo del proyecto revertir esta situación y aumentar la implicación de los padres en la parte de la labor educativa que debería corresponder a los colegios.
    En mi opinión los directores de colegio debieran cuestionar los niveles de los proyectos, buscando favorecer el nivel de la enseñanza, sobre todo si tienen esta consideración por los padres. No debieran favorecer el que aumenten las diferencias de nivel educativo según el nivel de los padres. Con la jornada intensiva se favorece el que los padres concienciados con la calidad de la educación lleven a sus hijos por la tarde a academias para compensar la reducción de tiempo escolar efectivo, mientras que los padres de “nivel medio-bajo” se limitarán a dejar a sus hijos en actividades “de ocio”, como se indica en los proyectos de intensiva: futbol y similares.
    Los proyectos educativos que se limitan a cambiar la jornada a intensiva, comprimiendo todas las clases por la mañana, al final reducen los tiempos efectivos de cada clase. Se recortan minutos del inicio y del final. Esto hace que los temarios no se completen (muchos maestros, en voz baja, lo reconocen) y que los niños se llenen de deberes por la tarde, para completar huecos de aprendizaje de las clases de mañana. Así, se logra alcanzar el objetivo expresado en el proyecto de cambio de jornada: aumentar la responsabilización de los padres en la formación intelectual de sus hijos, al estar obligados a ayudarles mucho más que antes en los deberes. Por supuesto, incompatible con la consideración de “nivel intelectual medio-bajo” con que nos “obsequian” a los padres. ¡Qué incongruencia!
    Otro objetivo de los proyectos de intensiva es mejorar la conciliación familiar de los padres e hijos, objetivo también amparado e impulsado por los directores. Sin embargo, resulta que nos dividen la jornada en tres fases: actividades “serias” por la mañana, actividades “extraescolares” o “de ocio”, por las tardes, y deberes para compensar las ineficiencias de la etapa de mañana, por las noches. ¿Dónde está la conciliación familiar? ¡Otra incongruencia más!
    Los directores son los primeros responsables de la situación actual por redactar los proyectos de jornada intensiva, y después gestionar su implantación, sin tener en cuenta el perjuicio que puede ocasionar a sus alumnos. El problema es que no se les hacen responsables de los resultados de los alumnos, al contrario que el director de una fábrica, que debe responder por sus resultados. Van estos directores “que no dirigen” en contra de sus responsabilidades, sólo se preocupan de buscar subvenciones para frenar el fracaso escolar, sin evitar sus causas raíces en el colegio, como es la caída del nivel de la enseñanza.
    Y, a pesar de que te prometen, al presentar el proyecto, que es un experimento, aprobado por un año, que se podría retomar el tema en el futuro, la realidad es que, una vez implantada la jornada intensiva, es el propio director el que nos dice que no hay vuelta atrás, cuando en teoría se deberían evaluar sus resultados al cumplir un año en vigor.
    Este tipo de directores, actuando con irresponsabilidad y pensando sólo en agradar a sus asalariados, los maestros, están causando un daño profundo a la sociedad al contribuir a la degradación de la calidad de la enseñanza y al aumento del fracaso escolar en el futuro de sus alumnos.

  5. Aurora permalink
    23 junio 2010 19:48

    OTRO GRUPO DE INTERES: LAS INSTITUCIONES LOCALES Y LAS EMPRESAS RELACIONADAS CON “EL OCIO”

    Hasta ahora hemos identificado como grupos de interés en todo este asunto de la jornada escolar: los alumnos (representados por sus padres), los maestros, la Administración Educativa y la Dirección de los Centros, cada uno con sus puntos de vista y sus intereses propios. El único grupo que se mueve exclusivamente por la mejora de la calidad de la enseñanza es el de los padres, y no todos, sólo los que están concienciados con el futuro de sus hijos y no se mueven por comodidad.

    Pero existen otros grupos de interés: las Instituciones Locales y otras organizaciones que, apoyadas por las empresas relacionadas con el “ocio activo”, pretenden aumentar su cuota de influencia en la educación de los niños. De hecho, una de las fuerzas impulsoras de la legislación relativa a la organización escolar es dar su “parte de la tarta” a estos actores. Por ello se concentran todas las actividades lectivas “serias” por la mañana, para dejar espacio por la tarde a las actividades “de ocio activo”, como las llaman en la legislación mencionada.

    En claro, dejémonos de ingenuidades y veamos por dónde va todo este tema: se pretende incluir, al menos en parte, las actividades extraescolares, “de ocio activo”, dentro de la órbita de las políticas “sociales” de los ayuntamientos, ya lo estamos viendo en los colegios que han pasado a la jornada intensiva. Y entra aquí en liza, “Don dinero”, con todo lo que conlleva. Estas actividades no son gratis, se desarrollan negocios (academias, colonias,…), se mueven influencias… En resumen y para no extenderme con cosas que todo el mundo puede imaginar, son muchos los actores en juego pero pocos los preocupados con el futuro de la Enseñanza Pública. Así nos vá…

  6. Rosa Bel permalink
    16 marzo 2011 16:21

    Teneis suerte,ya que en el colegio de mi hijo ( Tan solo son 22 alumnos ,comprendidos entre los 3 y los 12 años) y la informacion entre el profesorado ,el AMPA, y el resto de los padres ha sido nulo y aunque algunos padres informamos de las botaciones para el nuevo horario nadie ha dicho , ni ha hecho absolutamente nada. Eso da que pensar a quien bedneficia realmente este horario y a quien no le importa lo mas minimo.¿ que sera de los niños que utilizan el trasporte para acudir al colegio ? Ya que todos no tenemos comedor ,o por cualquier circustancia no podemos dejarlos en el comedor escolar. ¿No tendremos obciones de dejarles en las actividades extraescolares?.¿ Como decidimos dichas actividades si nisiquiera sabemos si estamos entre los colegios que han octado por el horario continuado?.

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  1. Interesante reflexión de un padre frente a la jornada escolar | En Mi Colegio

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