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Jornada continua: afirmaciones y las preguntas de siempre

8 julio 2010

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En el artículo ” El cambio de horario escolar divide a la comunidad educativa” (El Periódico de Aragón), me llama la atención la siguiente información:

“… Por un lado, los profesores apelan a cuestiones pedagógicas para justificar la necesidad de un cambio…”

“… Juan Antonio Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía, que se mostró favorable a la modificación de horario…  admitió que existen estudios que aseguran que baja el rendimiento del alumno en la sesión vespertina “y otros que no”… “

Y las preguntas son  las mismas de siempre: 

  • ¿Cuáles son estas razones pedagógicas?  Hicimos esta pregunta a más de 4.300 docentes favorables al cambio de horario y no recibimos respuestas.
  • Y ¿cuáles son estos estudios que aseguran que baja el rendimiento del alumno en la sesión vespertina? En sus “proyectos” de jornada continua los docentes también afirman que estos estudios existen, pero nunca facilitan ni una sola referencia bibliográfica para poder encontrarlos.

 “… Hay padres que quieren comer con sus hijos a las 14.00 o estar con ellos por la tarde, con lo que deberían poder elegir el horario que más conviene al niño y a su familia”…”

  • Si la finalidad de la escuela es la educación de los niños, ¿hay que adaptar el horario escolar a las necesidades educativas de los alumnos o a la comodidad del profesorado y de unos pocos privilegiados que no tienen que trabajar por las tardes?

 “… numerosos colectivos de docentes ya se han pronunciado a favor de que los centros tengan potestad para implantar la jornada continua….”

“… Planas… expuso como posible solución que se otorgue autonomía a los centros para decidir el tipo de jornada. “Debería darse la opción de elegir…”

  • La jornada continua es una reivindicación laboral  del profesorado y de sus sindicatos para mejorar sus condiciones de trabajo, por tanto, en el proceso de cambio de jornada los docentes son a la vez parte interesada y juez. Si los centros tienen autonomía para decidir el tipo de jornada, ¿qué garantías tienen los niños de que, en todos los casos, se implantará el horario que mejor les conviene a ellos para su educación, y que no se adoptará simplemente el horario que le gustaría tener al profesorado para tener las tardes libres, pero que las Federaciones de AMPAs  y  los expertos  cuya información se puede contrastar, desaconsejan?

  

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  1. Aurora permalink
    8 julio 2010 21:05

    Cristina tiene mucha razón. ¿Por qué se habla sólo de temas marginales, como los comedores, y se olvida que el principal asunto es la educación de los niños? Y esa educación tiene que estar repartida a lo largo de toda la jornada, no sólo por la mañana. ¿Por qué? Para que lo que aprenda sea más asimilable, menos estresante, lo disfrute, para que haya una continuidad en su entorno con niños de la misma edad, y sobre todo, dentro de un mismo espacio, el espacio escolar.

    Hace falta un ritmo suave, no frenético, de clases y recreos, con una parada amplia para comer y después continuar la jornada escolar, dejando para la tarde las clases más ligeras.

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