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Jornada continua: cuando las familias deciden la jornada laboral de los docentes

20 abril 2011

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Cinco organizaciones sindicales de Aragón reivindican la libre elección de la jornada escolar y, por lo tanto, la posibilidad de implantar la jornada continua en las escuelas aragonesas. Pero la verdad es que en otras comunidades autónomas, las familias preferirían no tener que elegir la jornada escolar, simplemente, porque no quieren decidir la jornada laboral de los maestros de sus hijos.

La jornada laboral del profesorado depende de la jornada escolar de sus alumnos y cuando una escuela decide cambiar el horario, los docentes que trabajan en este centro consiguen la jornada laboral continua y mejoran considerablemente sus condiciones de trabajo. El problema es que no existen razones educativas para implantar la jornada continua. Muchos padres consideran la jornada partida más adecuada para la educación de sus hijos y, en realidad, cuando votan en contra del cambio de horario, están denegando una mejora de las condiciones laborales a los maestros de sus hijos. Existe un conflicto de intereses que, cada año, provoca numerosos enfrentamientos innecesarios en las escuelas que inician el proceso para cambiar la jornada escolar. 

En una carta enviada a los centros escolares aragoneses, estas cinco organizaciones sindicales informan sobre sus actividades reivindicativas en pro de la libre elección de jornada en las escuelas aragonesas:

Hemos diseñado un logo para utilizar en chapas, pegatinas, carteles, etc. El nuevo logo es una margarita, símbolo de la libertad, con los colores de Aragón y las saetas del reloj en el centro y en los pétalos, los textos: “elección jornada escolar Aragón”. Haremos materiales con este logo para difundir en los centros como marcapáginas, reglas, etc.

Una de estas organizaciones sindicales que habla de “libertad” a la hora de elegir la jornada escolar es FETE-UGT, el autor del artículo “La verdad sobre la jornada continua” en el cual explica como los maestros de Albacete consiguieron implantar la jornada continua en la mayoría de los centros para mejorar sus condiciones laborales:

Durante años el profesorado de primaria vio como en la mayoría de los centros sus aspiraciones de mejorar su jornada laboral se estrellaban en el muro que ponían los padres en el consejo escolar del centro. Cuando se consiguió pasar el corte del consejo escolar, las urnas de los padres votaban en contra de la jornada con aplastante mayoría a favor del NO.

Desde FETE-UGT sabemos quiénes son realmente los verdaderos protagonistas de la jornada continua en Albacete, y sois vosotros, los maestros y maestras que habéis luchado duramente por implantarla en vuestros centros.

Si conociesen algo del mundo sindical, sabrían que un trabajo serio a favor de la jornada continua, como el que hacemos en FETE-UGT, se basa en trabajar en los medios de comunicación la concienciación social a favor de este tipo de jornada. De presionar a las administraciones para que favorezcan este tipo de jornada y de atender a las demandas del profesorado y no entorpecer su labor en pro de la jornada continuada.

“Luchar duramente” y “presionar” para implantar la jornada continua en las escuelas no son sinónimos de “elegir libremente”. 

El Colegio Público León Felipe del municipio de Socovos (Albacete) tiene actualmente la jornada continua provisional pero el pasado mes de diciembre, el Consejo Escolar votó libremente y democráticamente en contra de iniciar el proceso para implantar este horario de forma ordinaria. Por lo tanto, a partir del próximo curso el colegio volverá a la jornada partida y el profesorado tendrá que volver a trabajar por las tardes. La dirección del centro, en vez de respetar esta decisión, al día siguiente publicó una nota informativa animando a las familias a presionar a sus representantes para modificar su voto en el Consejo Escolar. Esta nota provocó enfrentamientos en la comunidad educativa y una recogida de firmas que confirmó que los representantes habían votado de acuerdo con la voluntad de la mayoría de las familias: sólo 56 padres de un total de 140 reclamaban el cambio de voto de sus representantes. 

Otra organización sindical que reivindica la “libre elección” de la jornada escolar en Aragón es CCOO. Cuando la situación en el colegio de Socovos parecía haberse calmado, el Sr. Jesús Muñoz no conforme con la decisión tomada de forma “libre y democrática” por el Consejo Escolar, publicó en la Tribuna de Albacete  y en la revista de CCOO Castilla-La-Mancha, un artículo que firma como el “Responsable de Acción Sindical de CCOO Enseñanza”. Lamentablemente, el Sr Muñoz en su escrito se limita a manipular la verdad y a desprestigiar a los representantes de padres:

Y me refiero concretamente a tres innombrables que se han introducido en el AMPA del Colegio Público León Felipe de Socovos para implantar su criterio y no dejar que este centro educativo disfrute de la jornada continuada como eligieron la mayoría de los padres unos meses antes.
Este curso, para iniciar el proceso ordinario de implantación de la jornada continuada, la normativa exige que dos tercios del Consejo Escolar den su aprobación.
En el Consejo Escolar celebrado para iniciar el proceso de implantación, el policía y sus amigos, votaron en contra, anulando la opinión que, por derecho, había expresado de forma mayoritaria un gran número de padres y madres de este colegio, de forma absolutamente libre y democrática.
Con esta decisión, el próximo curso 2011-2012 el colegio de Socovos volverá a la jornada partida y estos caciques y representantes en el Consejo Escolar habrán impedido un proceso que el resto de padres del centro habían decidido.

 

Para responder al Sr. Muñoz, los representantes de padres enviaron un escrito a la Tribuna de Albacete, denunciando el acoso y la campaña de desprestigio a los que están sometidos, pero este medio de comunicación no quiso publicar su respuesta. Pueden leer el escrito en este enlace.

Las familias no quieren elegir la jornada escolar. Por una parte, se mezclan indebidamente los intereses educativos de los alumnos con los intereses laborales del profesorado: los padres no quieren enfrentarse con los maestros de sus hijos y mucho menos por un tema laboral. Por otra parte, no existen razones educativas para someter a unos menores de 3 a 12 años a una jornada intensiva: ningún estudio científico concluye que la jornada continua mejora el rendimiento de los alumnos ni contribuye a reducir el fracaso escolar. Además, los expertos y las Federaciones de AMPAs advierten de los inconvenientes de este modelo (aumento de deberes, más problemas para los niños con dificultades de aprendizaje, etc….) y no recomiendan la jornada continua para la educación de los niños. Finalmente, en las comunidades autónomas donde las familias pueden elegir la jornada escolar, no existe “la libertad de elección”. Y cuando un centro vota en contra del cambio de horario, en vez de respetar la decisión de la comunidad educativa, el profesorado vuelve a presentar la propuesta año tras año hasta que los padres, cansados de tantos enfrentamientos, acaben por aprobar la implantación de la jornada continua. 

En Aragón, Cataluña y Comunidad Valenciana, la Administración no delega en las familias la responsabilidad de decidir la jornada laboral del profesorado porque, acertadamente, distingue entre el horario escolar de los alumnos y el horario laboral del profesorado.

 

Escrito por Cristina (Grupo Jornada Escolar) 

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4 comentarios leave one →
  1. 20 abril 2011 23:05

    Tal como lo veo, este señor Muñoz y muchos como él no se dan cuenta de que ese título de Oligarca y Cacique les encaja como anillo al dedo.
    Un sindicato debe ayudar, apoyar y defender a sus afiliados y, por extensión, a aquellos que forman parte de la clase trabajadora. Y esa es la función que se espera de una organización como la suya.
    Pero también debería potenciar la responsabilidad y la calidad del servicio que un colectivo como el que representa, debería garantizar.
    Pero el camino que todos parece que siguen es el de pedir cada vez más por cada vez menos. Y eso no puede ser.
    Claro, esto, me temo, se explica cuando lo que estos representantes buscan es perpetuarse y atrincherarse en sus posiciones. Y no pueden hacerlo sin respaldar las irresponsables reclamaciones de muchos de sus afiliados.
    Por desgracia esto parece una seña de identidad de nuestro pueblo: como alguien escribió este es un país de hidalgos en el que muchos, muchísimos pretenden medrar sin ofrecer nada — o cada vez menos — a cambio.
    El problema es que ellos tienen la fuerza — mucha fuerza — y los padres y, principalmente, los niños, solo sufrimos las consecuencias.

  2. Anónimo permalink
    12 mayo 2011 19:52

    Considero sus opiniones muy respetables, pero no las comparto en absoluto. Seguramente, jamás han dado clase en un colegio de Andalucía durante los meses de mayo, septiembre-obtubre, por la tarde. Si ya es insufrible para los adultos por las altas temperaturas, imagínense para los niños-as.
    Por supuesto que influye en el rendimiento escolar del alumnado la eterna jornada de mañana y tarde, lo empeora sin lugar a dudas y supone, al menos en mi caso, un desaprovechamiento del horario lectivo, el cual se invierte más en que el alumnado se centre o no se duerma, que en el desarrollo de objetivos y contenidos académicos.
    Mi horario laboral no se ve modificado por un cambio de jornada. Trabajo las mismas horas semanales, esas de obligado cumplimiento para cualquier docente y, si no lo hiciera, ustedes creen que la inspección y, con ella, la administración, me lo permitirían.
    Desde mi experiencia en los dos tipos de jornada les digo que apuesto por la continua y que no es la jornada la responsable del fracaso escolar en Andalucía, sino el pésimo sistema educativo andaluz y estatal que padecemos.

    • Cristina permalink
      12 mayo 2011 22:11

      Hola Anónimo,

      En realidad, sí, su horario laboral como docente se ve modificado por un cambio de jornada. Ustedes trabajan las mismas horas, pero la distribución de estas horas es muy distinta y la jornada continua mejora considerablemente sus condiciones laborales: con la jornada partida, el profesorado tiene que volver al centro por las tardes para trabajar, pero con la jornada continua, puede disfrutar de las tardes libres, y conciliar la vida familiar y profesional. Lo cierto es que la jornada continua es una reivindicación del profesorado y de sus sindicatos para mejorar las condiciones laborales. Lo explican unos compañeros suyos en este enlace.

      Si bien hace calor en mayo, septiembre y octubre, durante seis meses, de noviembre a abril se podría trabajar perfectamente por las tardes con jornada partida. Pero en Andalucía, de momento no es posible volver a la jornada partida. Según explican en este artículo: “El otro punto que se ha tratado en la negociación es la eliminación de la obligatoriedad de abrir los colegios dos tardes a la semana, consolidando así, por decreto, la jornada continua del profesorado. Ahora más del 90% de los centros escolares andaluces tiene implantada la jornada continua por la mañana. Apenas hay horarios partidos de mañana y tarde. Sin embargo, esa situación estaba a expensas de las decisiones del consejo escolar. Si los padres votaban por unanimidad que preferían una jornada partida para sus hijos, los profesores debían aceptarlo. La consejería ha aceptado blindar el horario continuo”. Aquí nadie habla de los niños, de su aprendizaje o de su futuro.

      Finalmente, quienes afirman, sin jamás demostrarlo, que la jornada continua mejora el rendimiento de los niños y contribuye a reducir el fracaso escolar, son los docentes. Pero lo cierto es que no existen estudios que concluyen que este modelo mejore el rendimiento y la educación de los menores. Lamentablemente, todas las comunidades autónomas pioneras en implantar la jornada continua registran actualmente un elevado porcentaje de fracaso escolar y de paro juvenil, y en la última evaluación del informe PISA, fueron las únicas comunidades autónomas que obtuvieron resultados por debajo de la media española y la de los países de la OCDE. Por lo tanto, todo indica que el profesorado está equivocado.

      Las familias, por supuesto, no cuestionan el derecho del profesorado a reivindicar mejoras laborales, pero la verdad es que no existen razones educativas para implantar la jornada continua en las escuelas.

      Un saludo

    • Antonio V. permalink
      13 mayo 2011 0:01

      ¿Entonces en Andalucía no hay actividades extraescolares por las tardes?
      ¿No existe el aire acondicionado?
      A cuarta y quinta hora de la mañana con tanto calor y sin aire acondicionado cómo es plosible dar clases y cómo podéis allí mantener la atención de los alumnos entre las doce y las dos del mediodía donde se alcanzan las temperaturas máximas.

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